Después de años sin rendir cuentas, buscan transparencia en las federaciones.

Los distintos deportes en México ahora tendrán obligaciones a la hora de manejar sus recursos.

Revista Proceso.- Las pugnas entre organismos deportivos y federaciones subieron de intensidad luego de que Jesús Mena, titular de la Conade y operador de Mario Vázquez Raña, anunció nuevas reglas para la asignación de recursos. Se trata de un tiro a dos bandas: Por una parte se busca terminar con la discrecionalidad y falta de transparencia con que las federaciones manejan el dinero que les otorga el gobierno, y por la otra se pretende debilitar o de plano suprimir a la Codeme para abrirle las arcas gubernamentales al Comité Olímpico Mexicano y con ello darle el control del deporte nacional a esta entidad.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- La designación de Jesús Mena como director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) reactivó la guerra entre el grupo del Comité Olímpico Mexicano (COM), que encabeza Mario Vázquez Raña, y el de la Confederación Deportiva Mexicana (Codeme), que dirige Alonso Pérez, que se disputan el poder y los recursos federales.
Desde su posición como presidente de la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados, Felipe El Tibio Muñoz, impulsa una iniciativa de ley para excluir a la Codeme del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), en tanto que Mena anunció cambios en las reglas de operación para la entrega de recursos a las asociaciones civiles, situación que las federaciones deportivas afines a la Codeme calificaron como intervencionismo gubernamental.
Si ese organismo deja de formar parte del Sinade todo el deporte mexicano estaría controlado por Vázquez Raña, quien ya colocó sus piezas al frente de los organismos deportivos más importantes. Además en la iniciativa de Muñoz también se le otorgan mayores atribuciones al COM que en la actualidad y por ley sólo cumple la función de representar al Comité Olímpico Internacional (COI).
En entrevista concedida a en marzo de 2001, cuando ya no se postuló para ser reelecto como presidente del COM, el propio Vázquez Raña deslindó a ese organismo de la responsabilidad de operar el deporte de alto rendimiento en México: “Siempre lo he dicho: No es trabajo del Comité Olímpico Mexicano eso de hacer medallas. No le podemos pedir al COM, que solamente tiene una oficina, que levante el nivel deportivo. Nosotros ayudamos, apoyamos, pero la base fundamental tiene que venir de los sistemas de gobierno” ( 1272).
Eran lo tiempos del PAN en el poder. Con el regreso del PRI a Los Pinos el octogenario dueño de la Organización Editorial Mexicano salió de las sombras en las que permaneció 12 años, para dirigir de nueva cuenta la orquesta del deporte nacional.
Al Tibio lo instruyó para dejar el COM en manos de Carlos Padilla Becerra. El PRI, por la vía plurinominal, convirtió al exnadador en diputado federal, posición desde la cual pretende suprimir a Alonso Pérez, un adversario que lo ha atacado con y sin razón durante los últimos ocho años.
El lunes 11 se efectuó una reunión de trabajo con la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados, a la que fueron invitados los integrantes de la Codeme.
Ahí Pérez pudo explicarles a los diputados las razones por las que el organismo que preside no debe salir del Sinade; pero cedió la palabra a su asesor jurídico, Juan José Trevilla, quien durante 10 minutos argumentó que la confederación no duplica funciones con la Conade y que la importancia de que exista estriba en que regula la “excesiva intervención gubernamental”, prohibida por las federaciones internacionales.
En su discurso planteó que la actuación de la Codeme resulta incómoda para un grupo de poder bien identificado y que se debe revisar a conciencia el papel que desempeña en el deporte nacional porque sería “muy simplista” hacer a un lado a quien estorba a esos intereses. El abogado no dio ni un nombre ni dijo a quién se refería, pero mientras hablaba al Tibio Muñoz se le descomponía el rostro.
Los legisladores Gerardo Liceaga, del PRI y Gerardo Villanueva, de Movimiento Ciudadano pidieron a Trevilla que aclarara a qué grupo de poder se refería, que diera nombres y apellidos. No lo hizo. Se limitó a decir que la nueva ley proviene del grupo del COM, del expresidente de la Codeme –El Tibio–, quien fue inhabilitado por la Secretaría de la Función Pública. También cuestionó que el COM pretenda obtener poderes y facultades, y enfatizó que la Codeme es “el hermano incómodo del deporte”.
Enardecido, Muñoz le reclamó por abusar del tiempo para responder. Le dijo que ya se había agotado su participación y que se retirara. Trevilla no pudo responder las preguntas que le hicieron otros dos diputados.
Nuevas reglas
Durante una conferencia de prensa el jueves 14, Mena delineó lo que será su Plan Nacional del Deporte, dividido en tres ejes. En el número dos, llamado Transformación del Deporte, el funcionario tocó las fibras más sensibles de la Codeme y de las federaciones deportivas. Anunció la profesionalización de éstas con base en “la transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción”.
Agregó que las asociaciones civiles –federaciones, Codeme, COM– que pretendan recibir dinero del gobierno federal deberán observar las nuevas reglas de operación, lo cual las obliga entre muchos otros requisitos a entregar los perfiles de sus empleados y crear un tabulador de salarios que deberá hacerse público.
“Se trata de que se sepa cuánto ganan y por qué razón para cambiar situaciones incongruentes que existen. Todas estas asociaciones civiles que reciben dinero público deben ser eficientes y transparentes para que exista una rendición de cuentas, porque nos tienen que decir a todos en qué se utilizará el dinero”.
Ya en confianza con los reporteros que una y otra vez le preguntaron su opinión acerca de si la Codeme debe o no seguir operando, Mena se animó a decir que la permanencia de los presidentes de las federaciones o asociaciones civiles del deporte debe revisarla el Poder Legislativo y tomarla en cuenta para la nueva ley. “Si a mí me preguntan de manera personal, me parece que una elección y una reelección son suficientes, pero el Legislativo tiene que valorar esa situación”.
Los señalamientos de Mena fueron directos. Reveló que en el presupuesto que Alonso Pérez presentó para 2013 solicitó 150 millones de pesos para la Codeme, de los cuales 100 millones los entregaría a las federaciones para “operar”. Asimismo, cuestionó que el dirigente haya solicitado 212 mil 76 pesos como salario mensual, cantidad muy superior a los 170 mil pesos que cobró en 2012 y los 150 mil que mes con mes se embolsó durante 2011.
“(La cifra) es superior a lo que gana el presidente de la República o un secretario de Estado. Se tiene que revisar esto. Por eso queremos tabulador y reglas”, expuso Mena.
Y añadió: “Esto no prosperará. Les daremos dinero, pero que se sujeten a los perfiles, tabuladores y reglas. Debe haber una sola ventanilla. Es dinero público. En esta propuesta solicita esos 100 millones para que esta asociación civil le entregue dinero a otras asociaciones civiles que son las mismas a las que Conade ya atiende. Eso no será así. No está en mis atribuciones promover algo como que la Codeme desaparezca del Sinade. Yo vengo diciendo que es en la unidad donde debemos transitar”.
Venganza
Durante la Asamblea Anual Ordinaria de la Codeme, el viernes 22, su titular, Alonso Pérez exhortó a los 69 presidentes de federaciones para que se defiendan y levanten la voz contra la iniciativa de ley que promueve Felipe Muñoz.
“El deporte federado no puede dar ni un paso atrás de lo que hoy hemos logrado. Más que nunca debemos estar unidos. El futuro de nuestra confederación está en nosotros. Somos el deporte organizado en México. Hagámoslo valer por el desarrollo deportivo y el respeto interinstitucional, honor y espíritu deportivo”, sentenció.
Los presidentes de federaciones se niegan a ser fiscalizados y califican la rendición de cuentas como intervencionismo del gobierno. A propuesta del presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano, acordaron iniciar una ofensiva contra el proyecto de ley. Anunciaron que redactarán un documento y acudirán a dialogar con los legisladores de las comisiones de deporte.
“Usted, teniente, adopta una lucha personal por el afán de defender al deporte. No está mal, porque para eso fue electo en esta asamblea, pero no queremos que vaya usted solo porque lo van a acribillar. Y no queremos ídolos ni líderes muertos, queremos instituciones que prevalezcan porque son las que realmente hacen el deporte”, le dijo Lozano al titular de la Codeme.
Los presidentes indicaron que acudirán incluso con el presidente Enrique Peña Nieto para dejar en claro que los cambios a la ley que pretende Muñoz son un mero afán de venganza.
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