Londres busca la sede de eventos paralímpicos.

EL romance de Londres con los Paralímpicos no ha caducado concluido meses atrás el verano. La capital británica presentó su candidatura a fin de albergar los Campeonatos Mundiales 2017 para personas con alguna discapacidad.

De entrada, esto va en consonancia con la promesa inglesa de mantenerse como capital internacional del deporte a partir de lo sucedido en este 2012. Londres ya tiene concedida la sede de los Mundiales de atletismo 2017 y pretende recibir 70 eventos durante los próximos diez años. Por ejemplo, se han presentado candidaturas tanto para Mundiales de ciclismo como para Europeo de natación en el 2016, además de eventos de clavados, hockey, futbol y triatlón.

Mientras eso sucede, la fecha de reapertura del Estadio Olímpico sigue posponiéndose y hoy se dice que no será antes de agosto del 2015. De hecho, todavía no se ha decidido quién se quedará los derechos para operarlo (uno de los pretendientes es el club West Ham, de tradición en el este de la ciudad, donde se ubica el inmueble).


Curiosa encrucijada londinense: por un lado, buscando acaparar todos los posibles eventos a fin de que el hoy denominado Parque reina Isabel II tenga actividad de renombre; por otro, atorados en una burocracia que impide a la fecha saber qué será del principal escenario del complejo, que es el Estadio Olímpico (entendamos que por mucho que alguien gane sus derechos en el 2013, no podrá hacer demasiadas adecuaciones pues en el 2017 habrá ahí Mundial de Atletismo y posiblemente de Paralímpicos).

Al margen de dicha polémica, es evidente que la relación de Londres con el movimiento paralímpico es marcadamente especial. Nunca este evento consiguió levantar semejante nivel de pasión en sede alguna (inolvidable y tal vez inigualable el escándalo en el Centro Acuático cada que un local nadaba). 2.7 millones de boletos fueron vendidos, lo que representa 50 por ciento más que en Beijing 2008 y más del 300 por ciento respecto a Atenas 2004. Esto permitió al Comité Organizador recaudar 16 millones de dólares más de lo inicialmente calculado. Al mismo tiempo, los Paralímpicos modificaron positivamente la percepción pública sobre las personas con discapacidad en todo el Reino Unido.

Para el verano del 2017, los londinenses desean volver al mágico 2012. Ya han asegurado los Mundiales de atletismo, que remiten directamente a los Olímpicos. Ahora van por los Campeonatos Mundiales paralímpicos, la otra mitad del festival atlético. Un evento estaría separado del otro por escasos cinco días: todo un regreso a lo sucedido en esas mismas instalaciones en el año que está por finalizar.
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